Sesiones de coaching individuales de Valores-Emociones-Movimiento

El método VEM es un tipo de coaching estructurado, innovador y de alto impacto, que a través del trabajo a diferentes niveles con los valores y las emociones te ayuda a conseguir tus retos y objetivos, fluyendo en el proceso

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Infografia Método VEM

Saber qué queremos, qué necesitamos para conseguirlo, donde nos encontramos, qué recursos tenemos, que nos limita … puede ser una tarea difícil y donde a menudo interfieren creencias, estados de ánimo, experiencias pasadas y otros factores de los que quizá no somos conscientes

Las emociones están ligadas a nuestros pensamientos. Nos sirven para protegernos de los peligros, para tomar decisiones, pero también nos pueden llevar a situaciones difíciles, estados de estrés y conflictos que nos impiden avanzar en la dirección que queremos. Si nos secuestran las emociones podemos llegar a estados de estrés donde el uso de todo nuestro potencial y recursos se ve afectado, y por tanto nuestro rendimiento ante la tarea que queremos realizar

Qué permite el proceso con este método?

Descubrir

Tomar conciencia de la situación en que nos encontramos, los recursos que tenemos, nuestras creencias y los valores fundamentales que condicionan nuestra toma de decisiones

Definir

Definir bien cuáles son nuestros objetivos, validar su idoneidad y la alineación con nuestros valores

Modificar

Trabajar y liberar los factores limitantes, reducir el estrés, detectar el núcleo emocional y desbloquearlo

Avanzar

Accionar cambios, ponerse en movimiento hacia la consecución de los objetivos y los retos personales

En qué consiste?

El proceso se desarrolla por fases:

El método se inicia con el DESCUBRIMIENTO DE LOS VALORES FUNDAMENTALES, el punto de partida de la persona, donde se encuentra actualmente y qué creencias están operando en el momento presente.

Los valores en sí no son más que conceptos abstractos que se dotan de significado a través de un conjunto de creencias asociadas, y pueden ser:

 

  • Enunciados / Aspiracionales: Valores que consideramos importantes pese a qué en la práctica no se llegan a traducir en acciones
  •  Vividos: Los que están presentes en nuestro comportamiento y acciones cotidianas

Con la ayuda de un test de reacción muscular (Kinesiología) y una aplicación específica de presentación de estímulos, se obtienen los valores vividos de la persona, discriminando los de los valores enunciados o aspiracionales. Se obtiene la relación y priorización de estos valores para pasar a la reflexión sobre sus significados, posibles conflictos vinculados a los valores y cómo se están viviendo actualmente

Se trabajan los OBJETIVOS a conseguir.

A menudo se confunden expectativas personales, sueños y objetivos. Por ello es fundamental realizar una buena definición de los objetivos y diferenciarlos de posibles fantasías o hitos que no dependen de nosotros mismos. Se valida que los objetivos sean específicos, medibles, auto-realizables y realistas, retadores, temporalizados al tiempo que sean adecuados para la persona. Se alinean con los valores fundamentales de la persona y el impacto que supone su logro, tanto en el ámbito personal como en su entorno próximo

Se exploran los FACTORES QUE PUEDEN LIMITAR el avance hacia los objetivos.

Se trata la experiencia pasada, las creencias limitantes, las respuestas emocionales condicionantes entre otros, con el fin de ayudar a desaprender y a incorporar una nueva manera de hacer y abordar las situaciones que se nos presentan. En este punto se aplican herramientas para aflorar anclajes emocionales que operan a nivel del subconsciente, permitiendo su racionalización y eliminando el bloqueo y la reacción automática del individuo ante determinadas situaciones que provocan estrés. De este modo pueden pasar a la acción y avanzar hacia el objetivo con fluidez

En la fase final se acuerdan y se testean LAS ACCIONES CONCRETAS que posibilitan el avance hacia los objetivos, revisando y liberando las barreras que aparezcan en el camino

Quieres profundizar más?

El trabajo desde los valores propicia cambios generativos, relacionados con la adquisición de nuevas conductas y capacidades vinculadas a lo que creemos o que nos motiva, es decir, a nuestras creencias y valores. Por otra parte las modificaciones relacionadas únicamente con la conducta / comportamiento o el entorno representan cambios paliativos y no permanentes

Es importante conocer los valores fundamentales y comprobar su alineación con los objetivos que nos proponemos, ya que estos valores son los que generan las capacidades y comportamientos y se convierten en los ejes de referencia del viaje, nuestro indicador de dirección, nuestro motor , nuestra motivación, y generan compromiso

En resumen, una intervención de mayor intensidad en niveles superiores alineado a los objetivos, sin dejar de incidir por ello en el resto de los niveles, representa un trabajo integral en todo el sistema de cara a un cambio perdurable y consistente

Un objetivo no de acuerdo a nuestros valores no será ecológico para nosotros. Cuando hay incongruencia se produce insatisfacción, malestar, desgaste, desinterés, desmotivación, tensión y estrés entre otros, llegando incluso a derivar en enfermedad, depresión y apatía. Contravenir lo que para nosotros es importante conlleva un coste excesivo de poner en práctica acciones, dificultad de avance y malestar (físico o emocional)

Nuestras acciones, comportamientos y objetivos deben estar en concordancia con lo que es importante para nosotros y que nos proporciona motivación y compromiso. Es necesario trabajar la congruencia con los valores porque facilita el tránsito hacia el objetivo, lo dota de dirección, sentido y significado, es entender el «para qué» hago lo que hago.

La congruencia con los valores es clave, no sólo para conseguir los resultados sino para disfrutar del camino

Para saber más sobre cómo es la sesión con valores consulte el apartado sesión de valores

Naturaleza del coaching

El coaching es un proceso específico de interacción entre iguales, basada en la confianza y respeto mutuo, que se realiza durante un periodo de tiempo determinado. En este proceso el coach realiza acompañamiento y ayuda en la definición, concreción y consecución de los objetivos del coachee, planteados por él mismo y para este proceso. Asimismo se procura que el coachee consiga autoconocimiento profundo, tome conciencia de su situación, fortalezca su autoconfianza, encuentre una motivación responsable, consiga un dominio de sus emociones y lenguaje, y se responsabilice y desafíe para establecer y lograr sus objetivos a través de planes de acción concretos.

En definitiva, liberar el máximo potencial de la persona para que consiga alcanzar sus retos en cualquiera de los ámbitos de su vida.

Es un proceso global que puede integrar todas las áreas de la vida, incluyendo el trabajo, las finanzas, la salud, las relaciones, la educación y el ocio.

El coaching no es un sustitutivo de psicoterapia, psicoanálisis, tratamiento de la salud mental, o el tratamiento de las drogodependencias, y no trata trastornos mentales tal como los define la Sociedad Española de Psiquiatría.

Asimismo no se trata de consultoría, asesoría, mentoría, ni es un proceso formativo. Por lo tanto la responsabilidad de las decisiones sobre cómo tratar los temas y poner en práctica las opciones, es exclusivamente del coachee.

Coach: Profesional que dirige las sesiones de coaching

Coachee: Cliente que realiza un proceso de coaching

En la página oficial de la ICF (http://www.icf-es.com) encontramos la definición:

 

Definición de coaching según International Coach Federation 

«El coaching profesional es un proceso de acompañamiento reflexivo y creativo con clientes que les inspira a maximizar su potencial personal y profesional.»

 

Un coach de la ICF se compromete a poner en práctica las Competencias Clave de la ICF y a respetar el Código Ético. Se considera que existe una relación de coaching profesional cuando en el coaching se establece un acuerdo (incluidos los contratos) que define las responsabilidades de cada parte.

A fin de aclarar los roles en la relación de coaching, generalmente es necesario distinguir entre el cliente y el patrocinador. En la mayoría de los casos, el cliente y el patrocinador son la misma persona y, en este caso, son denominados como el cliente. Sin embargo, a efectos de identificación, la ICF define estos roles de la siguiente manera:

  • Cliente: el «cliente/coachee» es toda persona que recibe coaching.
  • Patrocinador: el «patrocinador» es la entidad (incluidos sus representantes) que paga y/u gestiona los servicios de coaching que se proporcionarán. En todos los casos, los contratos de servicio de coaching deberán establecer claramente los derechos, los roles y las responsabilidades tanto para el cliente como para el patrocinador, si estos son personas diferentes.
  • Estudiante: el «estudiante» es aquella persona inscrita en un programa de formación para coaches o que trabaja con un supervisor o coach mentor, a fin de aprender el proceso de coaching o mejorar y desarrollar sus habilidades de coaching.

 

En cada sesión, el cliente elige el tema de conversación mientras el coach escucha y contribuye con observaciones y preguntas. Este método interactivo crea transparencia y motiva al cliente para actuar. El coaching acelera el avance de los objetivos del cliente, al proporcionar mayor enfoque y conciencia de sus posibilidades de elección. El coaching toma como punto de partida la situación actual del cliente y se centra en lo que éste esté dispuesto a hacer para llegar a donde le gustaría estar en el futuro, siendo conscientes de que todo resultado depende de las intenciones, elecciones y acciones del cliente, respaldadas por el esfuerzo del coach y la aplicación del método de coaching.